Formar parte del coro de mujeres está siendo una de las experiencias más significativas y enriquecedoras de mi vida. Buscaba un espacio de encuentro, aprendizaje y expresión artística, pero lo que encontré superó mis expectativas. No solo mejoré mis habilidades vocales, sino que descubrí la fuerza y la sororidad que surge cuando muchas voces se unen y se crea una magia difícil de explicar.
El tiempo juntas son momentos de apoyo mutuo, risas y, a veces, lágrimas compartidas. Cada canción fue una oportunidad para celebrar nuestra diversidad y transmitir mensajes de inspiración y empoderamiento al público.
El coro no solo elevó mi voz, sino también mi confianza. Sentí el poder de crear armonía, de escuchar y ser escuchada. Aprendí que, juntas, podemos superar desafíos, enfrentar el nerviosismo del escenario y crecer tanto personal como colectivamente. Para mí ha sido terapia musical que todo lo calma.
Ser parte de este coro transformó mi manera de ver la música y la vida. Estoy profundamente agradecida por formar parte de este coro con mujeres tan talentosas, apasionadas y solidarias. Y tener la suerte de aprender de Lucinda que pone su talento y enseñanzas a nuestra disposición y es tan generosa que es una más del coro.
Mamen Álvarez
El Coro me ha aportado descubrir que tengo una voz que no me creo, conectar con mi vergüenza a cantar en solitario y apoyarme en la confianza de mis compañeras en mí, para superar mis miedos. Todavía no lo he superado del todo, pero estoy muy agradecida a su apoyo y cariño. Y el Coro me ha aportado el disfrutar de la belleza de nuestras voces cuando lo hacemos juntas.
María del Puerto
Entrar en el coro de mujeres ha sido un deseo de muchos años hecho realidad, un escape de la rutina diaria y un bálsamo para el corazón. La fuerza que te da el grupo es una maravilla.
Guadalupe Balas
Yo llegué al Coro de Mujeres buscando unas clases donde me enseñaran a respirar mejor, a sacarle partido a mis cuerdas vocales y a descubrir si era capaz de hacer algo bonito con mi aparato fonador (una vez alguien me dijo que todos tenemos el potencial de cantar si entrenamos y educamos nuestra voz). Además de todo eso, lo que me encontré en el coro fue un espacio de conexión, primero conmigo al dedicarme a mí misma una hora a la semana y después con las demás, pues no dejamos de ser un grupo con inquietudes similares y gusto por la música. La sensación de juntar todas nuestras voces para crear algo hermoso es muy recompensante. Se mueven muchas energías y después de cada sesión se eleva el ánimo. Totalmente recomendable.
Lucía Sánchez
Cada semana espero impaciente el ensayo del coro. Nos reímos juntas con los ejercicios de respiración, compartimos nuestras opiniones para que las canciones queden mejor y juntas intentamos empastar voces… ¡¡es algo mágico!!
¡Ir a coro es algo sólo para mí! ¡¡Que me hace feliz!! ¡¡Cantar!!
¡¡Todo un regalo!!
Elena Cubera




